Como sabrán muchos de los músicos de la región, la calidad de los pocos estudios de grabación profesionales ha ido empobreciéndose conforme la economía argentina cayó y los precios de los insumos aumentaron a grados elevados.
Por eso han proliferado los estudios caseros, que con equipamiento reducido y utilizando sólo una consola y una PC ya están listos para producir. O eso creen algunos...
Es destacable también, y lamentablemente, la fuerte necesidad de marcar rumbos en las etapas de grabación y producción, y la falta de capacitación que en esta zona del país es característica.
En resumidas cuentas, no queremos ponderar el Proyecto Karma muy por encima de algunos equipos de trabajo que realmente son muy importantes, sino más bien, brindar el asesoramiento y apoyo logístico necesarios a la hora de encarar las etapas más importantes de los músicos: cómo hacer que su música tenga éxito.
Y con éxito no nos referimos a la fama y al dinero necesariamente, sino que lo concebimos como el punto en el cual el arte musical producido y reproducido nos genera satisfacción por expresar lo que realmente queríamos y sentíamos al momento de crearlo, y lo que queríamos hacer sentir a nuestros oyentes.
Para esto trabajamos día a día, nos esforzamos horas y horas por aprender, por escuchar, por entender y por sentir cómo suena, cómo quiere sonar y cómo podría sonar cada acorde, cada riff, cada solo, cada pista, cada canción, cada álbum...
¿Por qué marcamos la diferencia?
Bien, por varias cosas:
* primero, porque los recursos económicos con los que podemos disponer los sabemos administrar de la mejor forma posible.
* segundo, porque acompañamos a los artistas para optimizar el trabajo desde el principio hasta el final, sugiriendo y aconsejando la implementación de aquello que sume a nuestro proyecto.
* tercero, porque somos críticos de nuestro trabajo, conscientes de nuestros errores, actuamos como rápidos arregladores para suplir las falencias de la grabación y producción con nuestras propias herramientas y conocimientos.
* cuarto, porque planificamos organizadamente el trabajo, para maximizar los tiempos de los músicos, los nuestros, optimizar el área de trabajo, hacer más cómodo el ambiente, y repensar los objetivos según surjan situaciones que condicionen o comprometan nuestra producción.
Trabajamos codo a codo con los músicos y nos involucramos en todo el proceso.
Somos conscientes de la escacez de tecnología que padecemos todos los que intentamos producir una obra para alcanzar el éxito, pero Karma Studio ha suplido esas carencias con esfuerzo, dedicación, constancia, horas sin dormir/café, y sobre todo, muchos plug-ins y programas de última edición. Nuestras mejores armas. Contamos con un arsenal de herramientas-software para solucionar los problemas que la grabación analógica/digital nos pueda generar.
Muestra de nuestra buena voluntad es la oferta que presentamos: los programas que quieran, al precio más accesible, para que así, junto a Karma Studio puedan acercarse al mundo de música de la mejor manera, y alcanzar el éxito.
